Con profundo agradecimiento a Dios presentamos al Pastor Francisco Campos Barrantes y a su esposa, la hermana Jeannette Corrales Zeledón, quienes han estado al frente de esta obra desde su fundación en el año 1980, entregando sus vidas al servicio de Dios y de la comunidad.
A lo largo de estas décadas, Dios les ha permitido pastorear y acompañar a muchas generaciones, siendo testigos de diferentes etapas de la vida de numerosas familias.
Su ministerio ha estado marcado por una profunda vocación misionera, un compromiso constante con la predicación del Evangelio y un sincero deseo de que la obra de Dios trascienda las paredes del templo y alcance a quienes necesitan conocer a Cristo.
La iglesia ha tenido también el privilegio de ser instrumento para el envío y sostenimiento de pastores, obreros y misioneros, tanto de entre quienes han surgido de esta congregación como en apoyo a otras obras y misiones. De esta manera, la visión misionera sembrada durante estos años ha llegado a diferentes lugares, dejando una huella que continúa extendiéndose.
Su trabajo con las familias de la comunidad ha sido una parte fundamental de su ministerio. Con cercanía, servicio y amor cristiano, han acompañado momentos de alegría, dificultad, enfermedad, pérdida y crecimiento espiritual, procurando siempre brindar una palabra de esperanza y un testimonio coherente con el Evangelio.
Después de tantos años de servicio, su trayectoria representa mucho más que el paso del tiempo: representa fidelidad, entrega, perseverancia y amor por la obra de Dios. Generaciones de creyentes han encontrado en ellos orientación espiritual, acompañamiento y un ejemplo de compromiso con el Señor.
Hoy reconocemos con gratitud al Señor por la vida y el ministerio del Pastor Francisco Campos Barrantes y la hermana Jeannette Corrales Zeledón, dando gracias por cada familia alcanzada, cada vida acompañada, cada generación formada y cada esfuerzo realizado en favor de la obra. Su testimonio permanece como parte de la historia de esta iglesia y como un legado que continuará inspirando a las generaciones venideras.
Con gratitud a Dios reconocemos también la vida y el ministerio del Pastor Germán Gutiérrez, quien por más de 18 años ha servido fielmente a esta iglesia como parte del equipo pastoral, entregando su tiempo, sus dones y sus capacidades al servicio de Dios y de su pueblo.
A lo largo de estos años, se ha distinguido por su entusiasmo y compromiso en la predicación de la Palabra del Señor, procurando comunicar el mensaje del Evangelio con convicción, claridad y pasión. Su ministerio ha sido parte importante del crecimiento y acompañamiento espiritual de numerosas personas y familias de la congregación.
Su vida también ha estado marcada por el esfuerzo, la disciplina y la perseverancia. Estos valores se manifiestan tanto en su caminar espiritual como en su dedicación al deporte, ámbito en el que ha alcanzado importantes logros y se ha destacado no solamente a nivel nacional, sino también en escenarios latinoamericanos y en otras latitudes, llegando a obtener reconocimientos de máximo nivel en su disciplina.
Esta combinación de fe, disciplina, constancia y excelencia constituye un testimonio que trasciende el púlpito. Su ejemplo demuestra a las nuevas generaciones que los dones que Dios concede pueden desarrollarse con responsabilidad, esfuerzo y perseverancia, manteniendo siempre al Señor como centro de la vida.
Para los jóvenes y las nuevas generaciones de nuestra congregación, su trayectoria constituye un estímulo para perseverar, establecer metas, superar desafíos y vivir con integridad tanto dentro como fuera de la iglesia. Su vida es un ejemplo de que el servicio a Dios y la disciplina personal pueden caminar juntos, formando un testimonio que inspira a otros.
Hoy damos gracias al Señor por estos más de 18 años de servicio pastoral, por su disposición para predicar y servir, y por el ejemplo de perseverancia que ha dejado entre nosotros. Reconocemos con aprecio la vida y el ministerio del Pastor Germán Gutiérrez, confiando en que Dios continuará utilizando sus dones, su experiencia y su testimonio para bendecir a muchas generaciones más.